Embarazo ectópico
Una pérdida que también duele

El embarazo ectópico es una complicación de la gestación que puede poner en riesgo la vida de la madre y que, además de requerir atención médica urgente, suele llegar de forma inesperada: un momento de ilusión que se transforma en pérdida en cuestión de horas. En este artículo exploramos qué es, cómo se detecta, qué repercusiones tiene a nivel emocional y cómo acompañamos desde la psicología perinatal.
¿Qué es un embarazo ectópico?
El embarazo ectópico resulta una complicación de la gestación donde el óvulo fecundado se implanta fuera de la cavidad uterina. Uno de los escenarios más frecuentes es la implantación en las Trompas de Falopio, aunque se puede producir en otras localizaciones con menor frecuencia, como son el cuello uterino, la cavidad abdominal o en una cicatriz uterina. Como el embarazo no se puede desarrollar con normalidad es necesaria la atención médica, ya que se podría producir una rotura de la trompa y una hemorragia interna grave. Por ello, es fundamental el diagnóstico y el tratamiento precoz.
¿Cómo lo detectamos?
Los síntomas suelen aparecer entre la cuarta y la duodécima semana, aunque existe la posibilidad de no presentar síntomas iniciales. Entre los signos más frecuentes encontramos:
- Dolor abdominal o pélvico agudo.
- Sangrado vaginal diferente a la menstruación.
- Retraso menstrual y otros signos comunes con el embarazo.
- Dolor en la punta del hombro, que suele aparecer con situaciones de sangrado interno.
- Molestias al orinar o defecar.
Si aparece dolor abdominal intenso y repentino en un costado, acompañado de mareos, desmayos, palidez o malestar incapacitante, se consideraría una situación de emergencia, ya que podríamos encontrarnos ante una rotura tubárica.

Repercusiones emocionales
Este tipo de pérdida temprana puede asociarse con ansiedad, depresión, síntomas de estrés postraumático y duelo. La particularidad de estos casos se debe al salto que se produce de la ilusión que provoca un embarazo a la tristeza de recibir la noticia de que este no puede continuar, en un lapso de tiempo muy breve.
Sin embargo, el hecho de que nos encontremos en una etapa temprana no significa que la pérdida tenga que ser emocionalmente pequeña, ya que esta se relaciona con un hijo imaginado, unas expectativas o un proyecto familiar. Esto no significa que todas las mujeres desarrollen un trastorno psicológico ni una experiencia única, sino que la salud mental debe formar parte del seguimiento, especialmente cuando los síntomas emocionales son intensos, persistentes o interfieren en la vida cotidiana.
¿Cómo acompañamos desde la psicología perinatal?
Nuestro objetivo es acompañar la experiencia, detectar las necesidades personales y prevenir que el sufrimiento evolucione hacia una problemática psicológica más grave. Ofreceremos entonces un espacio seguro para expresar las emociones, permitiendo que la pareja formule preguntas y exprese sus necesidades, evitando minimizar la pérdida y otorgando así herramientas de afrontamiento.

«El duelo es salvaje como el mar, pero no tiene por qué destruirnos. No podemos conquistarlo, pero podemos aprender a navegarlo.»
— Adriel Booker
Para escribir este artículo hemos consultado…
Martínez Rodríguez, N. A., Bravo Mosquera, D. E., Suárez Lescano, H. B., Cuadrado Suárez, E. A., & Velásquez López, G. F. (2023). Diagnóstico y manejo del embarazo ectópico: revisión de la literatura. Journal of American Health, 6(1). https://jah-journal.com/index.php/jah/article/view/159
Granada, A. N., & Fernández, M. E. E. Impacto biopsicosocial del embarazo ectópico en la mujer. Plan de cuidados. https://zaguan.unizar.es/record/108990/files/TAZ-TFG-2021-347.pdf
Blanca Seijas Martínez
Psicóloga. Prácticum de Máster en Psicología General Sanitaria
